Caída de la URSS: Perestroika y diciéndole adios a Lenin a través del cine...


La Perestroika surge en la década de 1980 como propuesta del electo Secretario General del Partido Comunista, Mijaíl Gorbachov. 
Consistía en una reestructura económica con respecto a las prácticas que se habían llevado a cabo en la URSS, donde el estado tenía el monopolio de la tenencia de tierras, la industrialización y producción. Se creó el programa llamado 500 días que proponía convertir a la economía socialista  en una economía de mercado con la ley de oferta y demanda. Esto permitió la liberalización de precios. Este ítem en algunos productores independientes causó  pérdidas ya que los precios fijos no se modificaron. Se vendieron varias empresas estatales y se reformó también la moneda y el sistema bancario y financiero. 
Estos cambios además se sucedieron en el marco de la independencia de repúblicas como Letonia, quienes ya no querían formar parte de la URSS, lo que provocó que las nuevas y surgentes naciones tuvieran sus propios bancos y por ende, un sistema que hacía que la URSS como bloque fuera viendo su caída. También se les permitió a las empresas tomar sus decisiones sin necesidad de consultar al estado y se fomentó la empresa privada y sociedades con limitados inversionistas extranjeros. 
Esto provocó que los salarios ya no controlados por el estado bajo la Ley de Empresas, se encontraran regulados por los empleadores, provocando aumento del nivel de vida y cambio en la estructura de ingresos.  Las empresas que lograron monopolizar el mercado, pagaban mejores salarios que las otras. Esto provocaba tensión social. Hacia 1993, Rusia tenía un porcentaje de pobreza jamás registrado ya que la mayoría de la población no podía alcanzar los productos de necesidad básica debido a la dinámica del mercado y se da el surgimiento de nuevas clases altas cuyos ingresos no proveían solo del trabajo sino de haberse convertido en empresarios inversores de corte capitalista. En el plano político, Gorbachov frenó la carrera armamentista para destinar ese dinero a la Perestroika y fue el principal impulsor del fin de la Guerra Fría. Se reconocieron las libertades individuales, el derecho a la expresión y pluralidad de partidos políticos; éstas reformas bajo el nombre de glasnot.   Para los socialistas, ver este derrumbe de sus ideales y de la lucha de sus abuelos por la colectivización de la producción y distribución de la riqueza, era el reflejo del rompimiento del socialismo en la imagen buena del leninismo y stalinismo.



Goodbye Lenin es una película alemana del año 2003, dirigida por el director alemán Wolfgang Becker. En el año 2003 en Alemania, se presenciaba un estancamiento de la economía, con un 9,2% de desocupados (unas cuatro millones de personas) y a este país se lo consideraba en ese tiempo, “el enfermo de Europa”.

La  trama de la película sucede en el año 1989, teniendo como temática la transición de a Alemania reunificada tras la caída del muro de Berlín. El film refleja cómo una familia con ideales socialistas puja entre su resistencia y la necesidad de adaptarse a los cambios que la reunificación con el mundo occidental propone. Son dos hijos que para preservar la salud física y mental de su madre, una incansable trabajadora y fiel al partido socialista de la RDA que sufre quebrantos graves de salud, no le muestran la realidad del mencionado proceso político, económico y social y recrean un mundo ficticio de vida aun en la Alemania oriental. Alexander se pone al hombro esta tarea dura que lo llevará tanto a él y sus cercanos a un desgaste que finaliza en las confesiones de su madre quien también había tenido a sus hijos viviendo en una mentira con respecto a su padre pero así mismo no es motivo para lograr que su madre muera, según él, creyendo en la dignidad de sus ideales.

La escena que más me impactó fue cuando su madre reitera su recaída, es decir, sufre el segundo infarto (al confesarle la verdad a sus hijos) que finalmente es el que no le permite salir del hospital. Christiane era una mujer sumamente adepta al sistema socialista de la Alemania Oriental y en la década del 80, por la situación de congelamiento y decadencia del sistema, se avecinaba un cambio en tal sistema., cambio que todos percibían. 
Quizá ella, negada y aferrada (y por qué no también congelada junto con la URSS) para no ver esa realidad de represión violenta impartida hacia los opositores, consumada en su hijo siendo apresado más el momento cuando sus hijos le piden el dinero que había ahorrado y ella entra en estado de amnesia e incluso incoherencia y hasta el momento en la casa de campo donde sus hijos están dispuestos a contarle la realidad del país y ella los interrumpe para contar su verdad, son acciones que dejan en evidencia la resistencia a conocer que sus ideales y país de ensueño ya no era tal. De hecho, en el momento que escapa ella toma un abrigo de un perchero y no se percata que al lado está el uniforme de una tienda de comidas rápidas del estilo norteamericano que es el uniforme de trabajo de su hija y yerno. Y haciendo referencia a la ropa y uniformes, se muestra en el film muy claramente las concepciones sobre este tema: desde el reclamo al estado por los talles, el cambio de estilo al que se someten fuera del dormitorio de la madre y adentro del mismo, respondiendo incluso a la manera de vestir de cada ideología. Y a esto se adicionan los productos y servicios que cada Alemania presentaba: supermercados vacíos a grandes supermercados con personajes, herramientas y productos variados para el consumo; la globalización en la comunicación abierta de la mano de la antena parabólica para ver el Mundial de Italia 90 versus la información controlada por el estado alemán oriental con su único canal; los muebles de la casa de la familia antes y después del primer infarto de su madre cuando el yerno declara pagar el alquiler y por tanto monta el apartamento  a su antojo al estilo capitalista. 
El film muestra muchos otros detalles que merecen ser mencionados a modo de ejemplificar la irrupción de un nuevo mundo para la RDA como ser las publicidades de Coca Cola posicionándose como un producto hijo de la potencia, el estilo de Burguer  King cambiando hábitos de consumo y de atención al cliente, la resistencia de los veteranos llamados “héroes de la clase obrera” que viven en el sueño socialista al cual ven desmoronarse y los hunde en depresión profunda…otra de las maneras que ellos encontraron como Christiane para alejarse del nuevo mundo, de las nuevas reglas de juego, de la nueva vida…

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