El concepto
de “hegemonía” puede relacionarse con la idea de liderazgo y es aplicable a los
diferentes actores, sectores e incluso sistemas que conviven en el mundo. Se
dice que alguien o algo es hegemónico cuando se sobrepone o supera a otro
dentro del mismo rubro e impone su manera de pensar y actuar como la mejor
alternativa existente. Por ejemplo, China tiene hegemonía en la exportación
manufacturera mundial ya que domina esta área, teniendo los índices más
altos. También se puede observar la
hegemonía del dólar como divisa, ya que es la moneda más posicionada y
reguladora del mercado. En los países con corte capitalista, la cultura
americana es hegemónica por su irrupción y mantenimiento de nuevos hábitos de
consumo especialmente rápidos y masivos. Claro que este liderazgo puede
mantenerse o bien cederse al perder mercados o influencia. La influencia, si
bien no es tangible, juega un rol fundamental para catalogar a algo o alguien
de hegemónico, ya que con la misma se logra transformar, movilizar y conseguir
objetivos que pueden conducir al logro de un reconocido posicionamiento global
como generador de cambios.
Características
de la Globalización:
- Concepto que propone la integración
del mundo en diferentes aspectos con gran alcance, complejidad y a gran escala.
- Diferentes formas de globalización
según áreas: transporte, economía, cultura, mercados, política, entre otras.
- Centrada en el modelo capitalista.
- Competencia entre corporaciones por
la generación de capitales y mercados.
- Las empresas sobre todo
transnacionales, regulan las decisiones de los estados.
- Hay apertura del sistema financiero
por ejemplo, mediante la generación de
mayor flujo de préstamos y actividad cambiaria activa.
- Rol preponderante de la comunicación
como pilar para la expansión de información.
¿Un cambio de hegemonía?
Durante la
época en que Mao estuvo al frente del gobierno de la República Popular de
China, la misma era autosuficiente, cerrada a las inversiones extranjeras y
poseía una economía centrada en el agro aunque ya visualizaba la importancia de
industrializarse. Es en el marco de este proceso primero con Mao pero más
fuertemente con su opositor Deng, que se apuesta a la mano de obra
disciplinada, barata y abundante por la densa demografía. El resto del mundo
esperaba a que China simplemente abriera el mercado para dejarlos meterse. Tras
la apertura de sus mercados para que las empresas privadas compitieran con el
estado en este proceso gradual y cuidado de introducción a ciertas prácticas
capitalistas, es que hubo un crecimiento explosivo de empresas multinacionales
que comenzaron a invertir en China debido a las condiciones que ésta planteaba.
Así los EEUU comenzaba a compartir su hegemonía tras una Guerra Fría finalizada
donde la Guerra de Vietnam le propone a los norteamericanos, una nueva tirada
de cartas con respecto al intercambio comercial y las relaciones diplomáticas
entre China y el resto del Este de Asia. De hecho, la mayoría de los
interesados y que ponen su dinero en el gigante asiático son los llamados por
Arrighi “chinos del exterior” en su trabajo denominado “La globalización, la
soberanía estatal y la interminable acumulación del capital” (2007) , que según
tal autor, son chinos que no adherían al comunismo tal como lo plantearan los
gobernantes pero que en este nuevo escenario aportan a la modernización de su
país y según cifras, con el 80% del capital extranjero. Para el año 1970,
muchos competidores eran los que desafiaban el liderazgo de la economía
norteamericana entre ellos algunos europeos y se suma el este de Asia. EEUU
estuvo emboscado en una carrera armamentista en plena Guerra Fría que con el
resultado de la caída de la URSS, lo deja sin mucho margen económico para hacer
uso de esas enormes fuerzas creadas. Igualmente este poderío militar, lo
posiciona como líder mundial en ese ámbito, mostrando así los avances
tecnológicos de los que son capaces. Su hegemonía la comparte desde inicios del
siglo XXI con los países del este de Asia, quienes no despliegan el poderío
militar norteamericano pero quienes sí tienen la mayor participación en las
finanzas internacionales lo que los convierte en inmunes a la presión de la
volatilidad de los mercados económicos. Arrighi además , en el mismo trabajo mencionado
anteriormente, señala que “Solo una pluralidad de estados, actuando
concertadamente entre sí, tiene alguna oportunidad de generar un nuevo orden
mundial basado en este de Asia” (Arrighi, 2007:25), lo que deja entrever que el
centro del mundo (y tal como es la traducción de su nombre) se está situando
desde hace unos años nuevamente en China (nuevamente porque ya supo serlo en
épocas pre revolución industrial) pero que el poderío mundial tiene tantas
aristas que las mismas serían imposible de ser acaparadas por una sola nación o
incluso región, lo que no excluye a la primer economía mundial que es la
norteamericana, de seguir en esa posición junto con los países de Asia.
Ocaña JC (2010) “La China de Mao Zedong”, Historia del siglo XX , www.historiasiglo20.org
“El Gran Salto” en la
era de Mao, fue un programa que tenía como objetivo la rápida industrialización
de la República Popular China. En la fotografía tomada en 1958, se observa a
los campesinos trabajando en improvisadas “fábricas” de acero. Mao creía que la
producción de acero le daría a los chinos, ese gran salto industrial que
necesitaban pero de esta manera se descuidaron los logros agrarios y rurales,
pilares de la economía china hasta entonces ya que la ceguera por la
industrialización a través del acero, llevó a no recoger las cosechas por dos
años. Se supo que solo un bajo porcentaje del acero producido era útil, lo que
obligó a reconvertir este proceso de modernización hacia las zonas urbanas de
tecnología avanzada.
Niego R., (27 de
diciembre 2012), “Descendientes de camarada de Mao, son capitalistas”, www.lamula.pe
En la fotografía se observa el
crecimiento industrial y moderno de China desde la época de Mao hasta la
actual, reflejada en mega ciudades con grandes construcciones y llamativos
lugares. Paradójicamente, quien alza la mano sobre esa construcción es Mao,
quien si bien sus ideales eran de una sociedad comunista de igualdad social,
fue el precursor de la industrialización y modernización, que luego su sucesor
Deng plasmara con sus reformas, convirtiendo así a China en la segunda economía
mundial del siglo XXI.


No hay comentarios:
Publicar un comentario